No es un saldo interno con nombre bonito. Es una cuenta con su propio número bancario: recibe desde Estados Unidos y Europa, guarda en la moneda que quieras, convierte con el cambio real y paga, compra o retira en toda América Latina y el Caribe.
Ejemplo de pantalla. Los números no son reales.
Guardar el dinero de otra gente se gana con reglas, no con promesas. Estas son las nuestras, escritas antes de pedirte un centavo.